
Tracklist
1. Little Person
2. Saskatchewan
3. Big City
4. Life Knife
5. What If You Had To
6. Whale Song
7. Notorious Z.O.M.B.I.E (Hidden Track)
Lo gótico no está de moda, es un hecho, lo cual es una pena ya que nos dieron algunos de los mejores discos de post-punk, de la new wave incluso, en los 80’s. Articulado como auténtico corazón del post-punk el encantador esoterismo p0p -tío abuelo, mal que les pese a muchos, de la haunt(/)ology- que se destilaba en la época conducía al género hacia una prístina oscuridad. Esta, que es un contexto imprescindible si se pretende replicar el sonido de la época, se ignora completamente por los grupos actuales más centrados en ver sus caras forradas en carpetas de modernitas que en hacer música de verdad. Salvo por un reducto de valientes en Shangai llamados Boys Climbing Ropes.
Con un post-punk clásico, extremadamente ortodoxo en su visión del revival del género, se les podría meter dentro de la escuela de grupos que siguen la estela del indie rock; nada más lejos de la realidad. A diferencia de todos ellos asumen el testigo de la auténtica esencia de lo gótico: la oscuridad. El uso constante de sintetizadores nos crea un ambiente fantasmagórico que recrea un tono particularmente siniestro alejándose de la oscuridad artificiosa que recrean otros grupos. Añadido eso con sus guitarras y bajos muy clásicos, además de una batería con un excelente dominio de los platillos nos encontramos con canciones adustas, violentas y tremendamente oscuras, pero siempre divertidas.
El título del disco no podría ser más acertado: A excepción de la Oscuridad; renuncian de toda noción excepto de la de oscuridad. Con la leve voz nasal de Morgan Short, auténtico corazón del grupo, que recuerda a una versión femenina de Ian Curtis todo se torna una densa capitulación de viajes entre espíritus. Y es que con Joy Division tienen mucho en común, como demuestran en la soberbia What If You Had To, pero no esperen encontrar una actualización de los de Manchester porque no hay nada más lejos de la realidad. Con un conocimiento auténtico del sonido de estos grupos, no buscando su imitación, Boys Climbing Ropes articulan su propio discurso del post-rock donde su esoterismo oscuro cobra una nueva fuerza; crean su personalidad acudiendo a las referencias primeras del género y actualizándolas a su tiempo. Su magia es que nunca intentan ser Joy Division, o una mera imitación de ellos, sino que siguiendo el mismo sendero de estos llegan hasta puntos comunes. Y eso es lo más maravilloso que se puede decir de un grupo nunca.
Pasen y vean, por favor.